
Mas si queremos enfrentar la atracción del aspecto físico, fracasaremos "exitosamente". Nunca tendremos éxito en luchar contra el nivel físico. Sí, la mayoría de la gente sufre de esta obsesión, como lo ha dicho Baba en uno de Sus discursos.
Un individuo comenzó a decir, "¡Oh Swami, me voy a dormir ahora; permite que sueñe con Nandi (el toro vehículo de Siva)!" Debería haberlo dejado hasta ahí, pero continuó, "Oh Dios, ayudame para que no sueñe con el Pandhi (cerdo). (Risas) Pero aunque lo pedía, sólo consiguió a Pandhi. De modo que mientras más peléen con el nivel físico, más reaccionará, porque no es algo que se quede quieto.
Si cambiáramos nuestros hábitos dietarios o nuestros ejercicios físicos de manera repentina, nuestros
cuerpos reaccionarán. No se quedan quietos. Nuestros cuerpos dirán, "Oye tío, ¡me has alimentado por tanto tiempo y ahora quieres silenciarme! Muy bien, el médico va a solucionar esto con la cuenta que te pasará." Por lo tanto nunca se enfrenten con el nivel físico o con sus sentidos. Y nunca luchen con la mente, porque fracasarán. Quienes dicen que han tenido éxito sacan premio de mentirosos... ¡Créanme! No resulta fácil controlar la mente. No es fácil controlar a los sentidos, y no es sino audacia y necedad el que declaremos que hemos conquistado a nuestros sentidos. Evitemos al hombre que lo asevere, porque no es una tarea simple.
Debemos entender que esta energía física y nuestras propias metas en el nivel físico son de lejos inferiores a los fines espirituales. Las metas espirituales son más prometedoras. Generan más ventura y, en ese período, las atenciones físicas quedarán naturalmente de lado, por sí mismas.
Es como cuando las gentes comienzan a hablar entre ellas. Algunos hablan a gritos y otros, enérgicamente. Mas, por molestas que resulten sus voces, tan pronto comienza a hablar Swami, se hace un silencio total. Nadie tiene la necesidad de decir "¡Chhhh! Swami está hablando." Nuestra charla cesa simplemente en el momento en que Swami comienza a hablar. De manera similar, nuestra divinidad, nuestros pensamientos Divinos, nuestra Divina atención y nuestra energía espiritual van permitiendo que el aspecto físico se vaya retirando por sí mismo, sin luchar.
El luchar con la mente y el cuerpo es supresión. Es represión. El cuerpo no aceptará supresión ni represión. Es una señal de esclavitud y la mente jamás lo aceptará. Debido a que hemos estado cargando con este ego por muchas vidas últimas, él nunca aceptará la represión. Por eso, no luchemos con él; lleguemos a un compromiso. Muéstrenle que hay algo superior a disposición, algo mejor y, a medida que avanzamos, el aspecto físico retrocede hacia el trasfondo.
Hablando relativamente, el pelear en el nivel físico, el ser enemigo para con nuestros sentidos y la mente, es negativo. El moverse hacia arriba espiritualmente es natural y positivo. Esto es lo positivo, en tanto que la lucha y la represión son negativas.













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